El arte de sanar

25 Mar, 2020

Si queremos sanar, hay que amar a nuestra enfermedad. Si no la amamos, si no la honramos y no reconocemos que ella tiene un mensaje para nosotros, no sanaremos. Toda enfermedad es sagrada, nos remite a nosotros mismos, nos obliga a comprender por qué la hemos creado.

De una u otra forma, somos responsables de todas nuestras experiencias, si tuviéramos conciencia de lo que pensamos, de lo que sentimos y de cómo en coherencia actuamos, nos hacemos dueños de nuestro presente y del futuro como consecuencia de aquello.

Hemos sido influenciados por una sociedad patriarcal, y está en el inconsciente familiar a través de la culpa, flagelándonos por no cumplir expectativas ajenas que crearon para nosotros, y bajo pretexto de una falsa lealtad nos vemos obligados a cumplir sin cuestionamiento alguno, anulando la oportunidad de ser quienes siempre hemos querido ser.

Estos no son más que creencias e ideas, nuestra mente nos pone los límites, pero eso puede cambiar. Vivimos en frustración, nuestra autoestima es baja y no tenemos piedad en la auto crítica.

Debemos trabajar en nuestro origen, nuestro pasado, nuestra historia; reparar para seguir en paz y estar dispuestos a amarnos, recién ahí estaremos preparados para entregar lo mejor de sí.

No basta con tolerar, aquello es “soportar” y eso no es sustentable con el tiempo, el cuerpo lo convertirá en enfermedad. El proceso es entender, para luego comprender, y finalmente aceptar la situación; es el comienzo de la liberación de tus límites.